Las hip dips vienen de la forma del hueso de la cadera, por eso el ejercicio no las rellena. Te contamos cómo el filler une la línea lateral y qué esperar.
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Autor
Dr. Wi Young-jin, director de la clínica
Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Seúl · Especialista del Hospital de la Universidad Nacional de Seúl
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Sentadillas, zancadas, constancia… y el pequeño hundimiento a cada lado de la cadera, justo donde empieza el muslo, sigue ahí. Si te ha pasado, seguramente te preguntaste si hacía falta entrenar todavía más o si el problema era solo tuyo. Esa duda tiene una explicación concreta.
Las hip dips no se rellenan con ejercicio. Son un hundimiento que nace de la estructura del hueso de la cadera, así que por mucho que crezca el músculo, esa zona sigue igual. Lo que sí puede hacer el filler es rellenar ese espacio para que la línea lateral se vea continua, y esa continuidad hace que las piernas parezcan más largas.
En este artículo te explicamos por qué el ejercicio no las elimina, por qué rellenarlas cambia la proporción de las piernas, cómo se plantea el tratamiento, qué saber sobre la recuperación y la duración, y qué cambia si te lo planteas durante un viaje a Corea.
¿Por qué las hip dips no se rellenan con ejercicio?
Porque no dependen de la cantidad de músculo ni de grasa, sino de la posición de un hueso. Al mirarse al espejo, algunas personas notan una ligera depresión en el lateral de la cadera, justo encima de donde empieza el muslo. Eso es lo que se conoce como hip dip.
Esa zona se relaciona con el trocánter mayor, la parte del fémur que sobresale hacia fuera en la zona alta y lateral del muslo. Cuanto más separado hacia los lados está ese hueso, más profundo se ve el hueco que queda por encima. Por mucho que se desarrolle el músculo, no puede rellenar una concavidad que viene de la forma del hueso.
*Trocánter mayor (greater trochanter): saliente óseo en la parte superior y externa del fémur, que se nota al tocar el lateral de la cadera.
Hay incluso un efecto que confunde: al entrenar mucho, la hip dip a veces se ve más marcada. El glúteo gana volumen por debajo, pero el hueco no cambia, y el contraste entre ambas zonas aumenta.

¿Por qué rellenarlas hace que las piernas parezcan más largas?
Porque la mirada recorre la silueta de arriba abajo, y cuando la línea lateral fluye sin cortes desde la cintura hasta el muslo, las piernas se perciben más largas.
Si el lateral de la cadera está hundido, esa línea se interrumpe: cintura, hueco, muslo. En el punto del corte la mirada se detiene, y la pierna se percibe más corta de lo que es. Cuando ese espacio se rellena de forma suave, la línea vuelve a ser continua y la mirada baja sin interrupciones. El efecto no tiene que ver con la estatura, sino con esa continuidad.
En palabras del Dr. Wi Young-jin, el filler para hip dips no consiste en añadir volumen, sino en crear continuidad en la línea que va de la cintura al muslo. Es esa continuidad la que produce el efecto visual de piernas más largas. Los resultados varían según la persona.

¿Cómo se plantea el filler para hip dips?
Cada caso es distinto, pero el orden habitual empieza por mirar la silueta de pie. Al sentarse, la profundidad y la posición del hueco cambian, así que la valoración se hace con el cuerpo en posición vertical.
Profundidad, anchura y posición: se revisa cuánto se hunde la zona, qué superficie ocupa y dónde está exactamente.
Simetría: se comprueba si los dos lados son iguales. Es más frecuente de lo que parece que no lo sean.
Tipo de filler: para rellenar un espacio relativamente amplio y profundo, lo habitual es un filler de alta firmeza (alto G-prime*), capaz de mantener la forma.
Cantidad: se busca la cantidad mínima que dé un volumen natural, teniendo en cuenta el grosor y la elasticidad de los tejidos de alrededor.
*G-prime: medida de la elasticidad del filler, es decir, de su capacidad para mantener la forma. Si es baja, el producto puede extenderse o descender con el tiempo.
Un malentendido frecuente es pensar que cuanto más producto, mejor. Rellenar de más puede hacer que la zona sobresalga y se vea abultada. Si el hueco es profundo o hay mucha diferencia entre lados, en lugar de ponerlo todo de una vez puede proponerse repartirlo en dos sesiones.

Recuperación y duración: lo que conviene saber
Durante la primera semana es posible notar cierta rigidez, sobre todo tras pasar mucho rato en una silla, porque la zona recibe presión. Esa molestia suele desaparecer a medida que el filler se asienta, y a partir de las dos semanas la mayoría de las personas hace su vida diaria sin incomodidad.
Presión y ropa: durante unas 2 a 4 semanas después de la inyección conviene evitar posturas que presionen la zona y la ropa ajustada en la parte inferior.
Duración: varía según la persona, pero suele mantenerse entre un año y un año y medio.
Costo: como necesita más cantidad que otros fillers, el costo puede ser mayor, y depende sobre todo de la profundidad del hueco y del volumen necesario. El importe concreto se indica en consulta tras valorar tu caso.
Si en lugar de mejorar la zona se hincha cada vez más, o aparece fiebre y la zona enrojecida se hace cada vez más grande, busca atención médica de inmediato. Para quien lleva tiempo intentando cambiar esta zona con ejercicio sin resultado, el filler es una opción a valorar, pero la decisión se toma después de una consulta detallada.

¿Una sesión o dos? Qué cambia si vienes desde otro país
Cambia sobre todo el calendario. Si tu hueco es poco profundo y simétrico, puede bastar una sesión. Si es profundo o hay diferencia entre lados, es posible que se recomiende repartir el relleno en dos, y eso supone pensar en una segunda visita en lugar de comprimirlo todo en una sola estancia.
También pesan las semanas posteriores. Durante unas 2 a 4 semanas conviene evitar posturas que presionen la zona y la ropa ajustada abajo, así que parte de ese periodo coincidirá con el resto del viaje y con tu regreso. Lleva ropa holgada para esos días. Y como el resultado suele durar entre un año y un año y medio, tiene sentido pensar ya en cuándo podrías revisarlo en un futuro viaje.
Lo que más ayuda es llegar con esta información preparada para la consulta:
Fotos de pie, de frente, de espalda y de perfil, con ropa ajustada o ropa de deporte que deje ver la línea lateral.
Si alguna vez te has puesto filler corporal o te han hecho un injerto de grasa en la zona.
Si podrías volver a Corea para una segunda sesión, y en qué plazo aproximado.
Una pregunta concreta: si en tu caso se plantearía una sesión o dos, y por qué.
Si una segunda visita no es viable, decirlo desde el principio permite valorar qué se puede hacer en una sola sesión o si conviene esperar.

Lo esencial
Origen óseo: las hip dips dependen de la posición del trocánter mayor, no de falta de ejercicio.
Continuidad, no volumen: rellenar el hueco une la línea de la cintura al muslo y hace que las piernas parezcan más largas.
Valoración de pie: profundidad, anchura, simetría, filler de alta firmeza y la cantidad mínima natural.
Después: evitar presión y ropa ajustada unas 2 a 4 semanas; la duración suele ser de un año a un año y medio.
Rellenar de más puede dejar un resultado abultado. Los resultados varían según la persona.
Depende de tu cuerpo, de la línea que quieras conseguir y del presupuesto que tengas en mente. Si quieres saber si el filler encaja con tus hip dips, una valoración en consulta es el paso siguiente. Beautystone es una clínica dermatológica en Hapjeong, Seúl. Hazte las fotos de pie de frente, de espalda y de perfil antes de consultar: con ellas se empieza a valorar tu línea lateral.













