Notar el mentón irregular tras InMode FX suele ser parte de la recuperación, pero no siempre. Te explicamos qué señales se esperan y cuáles se revisan.
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Autor
Dr. Wi Young-jin, director de la clínica
Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Seúl · Especialista del Hospital de la Universidad Nacional de Seúl
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Los primeros días después de InMode FX, la mano llega antes que el espejo. Te tocas debajo del mentón, encuentras una zona más dura que ayer no estaba, y lo primero que piensas es que algo salió mal. Es una de las preguntas más frecuentes en consulta después de este tratamiento.
La respuesta corta: en la mayoría de los casos, esa irregularidad es una fase de la recuperación y desaparece sola. InMode FX lleva calor de radiofrecuencia a la vez a la grasa bajo el mentón y a la dermis, y cada punto que recibe ese calor se inflama y se desinflama a un ritmo algo distinto. Esa diferencia, entre unos días y unas semanas, se puede sentir con los dedos como pequeños escalones.
En este artículo te explicamos qué ocurre en el tejido cuando entra el calor, qué señales se pueden esperar y cuáles conviene revisar, cómo encajar esa ventana de espera con un viaje y qué información llevar a la siguiente consulta.
¿Es normal notar el mentón irregular después de InMode FX?
Sí, es habitual, y lo primero que se revisa no es si hay bultos, sino cuántos días han pasado desde la sesión.
El tejido que recibe calor no responde como un bloque uniforme. En la fase inicial de la recuperación, la hinchazón se suma a las diferencias de grosor que ya existían bajo el mentón, y el resultado es que la superficie se siente más desigual de lo que en realidad es. Por eso la misma irregularidad significa cosas distintas al tercer día y al tercer mes.
En la consulta de Beautystone, en Hapjeong (Seúl), la conversación empieza con esa fecha: cuándo fue la sesión, si la zona cambia de la mañana a la noche y si duele al presionar. Con esas tres respuestas se puede decir bastante antes incluso de tocar la zona.
Ayuda entender qué busca el tratamiento. Según la literatura clínica sobre radiofrecuencia para arrugas y flacidez facial, el calor eleva la temperatura del tejido objetivo a entre 55 y 65 grados, lo que rompe los enlaces de hidrógeno de la triple hélice del colágeno y lo desnaturaliza; ese estímulo pone en marcha la síntesis de colágeno nuevo y de fibras elásticas. La misma fuente sitúa el momento de efecto más visible alrededor de los 3 meses. El enrojecimiento facial inmediato, frecuente, se resolvía en general en unas 4 horas, y las pequeñas manchas rojas o hematomas que aparecían en algunas personas desaparecían en 3 a 5 días.

Qué hace el calor bajo el mentón y por qué se nota a los pocos días
La radiofrecuencia llega a profundidades distintas según la frecuencia, y bajo el mentón esa diferencia se cruza con un tejido que ya es desigual de por sí.
Un estudio retrospectivo multicéntrico sobre un equipo de radiofrecuencia con vacío para contorno facial describió que, en el mismo aparato, la energía alcanzaba unos 3,2 mm con la frecuencia alta y unos 11,3 mm con la frecuencia baja. En el tejido observó proliferación de fibroblastos y neocolagénesis, con un pico de esa respuesta hacia la semana 4. En ese estudio, 33 pacientes recibieron entre 3 y 6 sesiones con una semana de separación, y las reacciones inmediatas se limitaron a un enrojecimiento leve y una hinchazón intermitente.
Neocolagénesis*: formación de colágeno nuevo que sigue a la respuesta de cicatrización provocada por el estímulo térmico.
Con esos datos se entiende dónde aparecen los escalones. Bajo el mentón, el grosor de la capa de grasa cambia de un punto a otro, y debajo se extiende el platisma, un músculo delgado. Cuando la zona que recibió calor se superpone con una zona que ya era más gruesa, ambas se reducen a velocidades distintas. Mientras la hinchazón está encima, en los primeros días, ese desajuste se siente mayor de lo que es.
Platisma*: músculo delgado que se extiende desde debajo del mentón hasta la parte anterior del cuello.
Esto también explica por qué el resultado no se juzga la primera semana: la respuesta del colágeno crece durante semanas, y la superficie tiende a igualarse a medida que la hinchazón baja y esa respuesta avanza. Los resultados varían según la persona, sobre todo por el grosor de la grasa y la elasticidad de la piel en esa zona.

Recuperación normal o señal que revisar: la tabla
Las señales que el tiempo resuelve y las que hay que ver en consulta se distinguen bastante bien si te fijas en tres cosas: cómo cambia a lo largo del día, cuánto lleva igual y si se acompaña de dolor o calor.
Como referencia, DermNet describe que el calor de radiofrecuencia contrae el colágeno y que después crece colágeno nuevo durante unos 6 meses; sitúa el enrojecimiento y la hinchazón posteriores entre 1 y 2 horas y, como mucho, unos días, y menciona molestias en la línea de la mandíbula y una sensación de hormigueo durante algunos días. La misma fuente señala, por separado, que en casos raros un sobrecalentamiento del tejido puede dejar una depresión, y que existe riesgo de quemaduras y ampollas.
Lo que sientes con los dedos | A qué se parece más | Qué hacer |
Una zona amplia y firme al presionar que se suaviza en pocos días | Hinchazón de la recuperación | Observar y esperar |
Más marcado por la mañana, menos por la noche | Hinchazón de la recuperación | Valorar junto con la postura y el sueño |
El mismo punto sigue igual pasado más de un mes | Señal que revisar | Palpación en consulta |
Dolor, enrojecimiento y calor que van en aumento | Señal que revisar | Contactar sin esperar |
Ampollas o piel que se despega | Señal que revisar | Atención médica inmediata |
Una marca hundida que permanece | Señal que revisar | Revisar antes de la siguiente sesión |
Esta tabla no está hecha para separar tranquilidad de preocupación, sino para que sepas de antemano cuándo escribir y cuándo esperar. Las tres últimas filas no se resuelven con tiempo.

Si viajas: fotos, vuelo de regreso y el mes de espera
Si te haces InMode FX durante un viaje a Corea, es probable que la parte de la recuperación que más cuenta, la de las semanas siguientes, la pases en casa. Conviene organizar tres cosas antes de que eso ocurra.
Fotos y planes al aire libre: la literatura habla de enrojecimiento de horas a pocos días y de hematomas puntuales de 3 a 5 días. Cuánto se nota en cada persona varía, así que, si tienes una sesión de fotos o un día importante, pregunta en consulta qué margen te recomiendan para tu piel en lugar de calcularlo por tu cuenta. Una irregularidad que solo se siente al tocar no suele verse en una foto; un hematoma sí puede verse.
Vuelo de regreso y el mes de espera: la irregularidad que se espera que desaparezca sola lo hace a lo largo de semanas, y la revisión del punto que no cambia se plantea pasado más de un mes. Eso significa que, si vuelves a casa antes, la persona que te revise no será la que te trató. Toma fotos de la zona con el mismo ángulo y la misma luz cada pocos días desde el principio: es lo único que permite comparar a distancia con algo mejor que la memoria de los dedos.
Cómo comunicar una duda desde tu país: antes de salir de la clínica, deja confirmado por qué vía puedes enviar una foto o describir una señal de la tabla y en qué idioma se atiende. No des por hecho que existe un canal en tu idioma; es una pregunta que se hace antes, no después. Si aparece alguna de las señales que no admiten espera, se busca atención médica donde estés.
Si tu plan incluye más de una sesión, la separación entre ellas y la fecha en que te marchas se deciden juntas en consulta. En el estudio citado las sesiones eran semanales, pero ese es un diseño de investigación, no un calendario para un viaje: lo que cabe en tu estancia se decide viendo tu piel, y también es una decisión válida hacer una sola sesión, o solo la consulta, y continuar en otro momento.

Efectos secundarios, riesgos poco frecuentes y qué llevar a la consulta
Las reacciones habituales son un enrojecimiento leve, hinchazón intermitente, algún hematoma pequeño y molestias u hormigueo en la línea de la mandíbula durante unos días; son frecuentes y suelen desaparecer en pocos días. Si el dolor, el enrojecimiento y el calor aumentan en lugar de ceder, aparecen ampollas o la piel se despega, busca atención médica de inmediato.
Los riesgos poco frecuentes que recoge DermNet, la quemadura, la ampolla y la depresión que puede quedar si el tejido se sobrecalienta, son la razón por la que la energía y el recorrido del cabezal se ajustan a cada zona. En Beautystone, con la misma InMode FX, la separación entre sesiones y la potencia no son iguales para todas las personas: tras la primera sesión, un dermatólogo palpa la zona para distinguir si lo que queda es hinchazón o una diferencia de grosor que ya existía. Si es hinchazón, la separación se mantiene; si es grosor, en lugar de repetir la misma potencia se cambia el recorrido y el orden de la zona tratada.
Sobre el masaje: frotar con fuerza por decisión propia no se recomienda. El tejido recién calentado está más sensible de lo habitual, y la presión fuerte puede añadir hematomas o dolor al presionar. Con cuánta fuerza y a partir de cuándo es algo que se decide en consulta viendo la recuperación.
Para que la siguiente consulta, presencial o a distancia, empiece en el punto correcto, lleva esto anotado:
Cuántos días han pasado: la misma irregularidad se lee de forma distinta según la fecha.
Cuándo se nota más: la diferencia entre mañana y noche apunta a hinchazón.
Si duele al presionar: el dolor a la presión cambia el orden de lo que se revisa.
Fotos con el mismo ángulo: comparar imágenes es más confiable que la sensación en los dedos.
Tratamientos previos en la zona: lo que ya se puso debajo del mentón cambia el diseño de la sesión.
Para cuándo quieres el resultado: sirve de referencia para la separación entre sesiones, y si viajas, para decidir qué cabe antes de tu regreso.
Notar escalones no es, por sí solo, un motivo para adelantar ni para retrasar la siguiente sesión. Tu médico lo evaluará con la fecha, el dolor y las fotos delante.

En resumen
La irregularidad suele ser recuperación: el calor entra en la grasa y en la dermis a la vez, y cada punto se desinflama a su ritmo.
La fecha importa más que el bulto: la respuesta del tejido tiene su pico hacia la semana 4 y el efecto más visible se sitúa alrededor de los 3 meses.
Tres señales no esperan: dolor, enrojecimiento y calor en aumento; ampollas o piel que se despega; una marca hundida que permanece. El punto que sigue igual pasado más de un mes se revisa en consulta.
Si viajas, prepara la distancia: fotos con el mismo ángulo desde el primer día y una vía de contacto confirmada antes de irte.
Como cualquier tratamiento con calor, tiene riesgos, poco frecuentes pero reales, y los resultados varían según la persona, el grosor de la grasa y la elasticidad de la piel.
La decisión depende de tu piel, tus objetivos y tu presupuesto. Si estás considerando InMode FX, o ya te lo hiciste y no sabes cómo leer lo que sientes bajo el mentón, una consulta es la mejor forma de saber qué te conviene. Beautystone es una clínica dermatológica en Hapjeong, Seúl. Antes de escribir, anota la fecha de la sesión, si duele al presionar y toma dos fotos con la misma luz: con eso la conversación empieza donde tiene que empezar.











