Para la mandíbula cuenta una sesión bien repartida y esperar 3 meses; si hacen falta más disparos, mejor repartirlos por zonas. Profundidad, resultado e intervalos.
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Autor
Dr. Wi Young-jin, director de la clínica
Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Seúl · Especialista del Hospital de la Universidad Nacional de Seúl
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Cuando alguien empieza a informarse sobre Ultherapy para la mandíbula, lo primero que busca suele ser cuántas sesiones necesita y cuántos disparos son adecuados. Y se encuentra con respuestas que van de 300 a 600 disparos según la clínica, sin un criterio claro para elegir.
En la mandíbula importa menos cuántas veces te tratas que si la energía llegó bien en una sesión y si esperaste 3 meses para juzgarla. La caída del contorno no nace en la superficie de la piel, sino en la capa que hay debajo, el SMAS*, y Ultherapy es uno de los pocos equipos no invasivos que apuntan a esa capa.
*SMAS (sistema músculo-aponeurótico superficial): membrana fibrosa bajo la piel que sostiene los músculos y la grasa de la cara. Cuando se estira, la mandíbula y las mejillas se ven caídas.
Ultherapy está autorizado para elevar la piel bajo el mentón y en el cuello mientras se observan las capas con imagen de ultrasonido en tiempo real. Por eso, más que el número de disparos, decide el resultado a qué profundidad y con qué uniformidad llegó la energía. A continuación verás por qué la caída empieza en el SMAS, cuántas sesiones tienen sentido, cuándo se ve el resultado, cada cuánto repetir y en qué casos no conviene adelantar la sesión.
¿Por qué la caída de la mandíbula empieza en el SMAS?
Porque lo que hace que el contorno se vea desdibujado no es tanto que la piel se adelgace como que el SMAS, por debajo, se estire hacia abajo. Los tratamientos que solo estimulan la superficie no alcanzan esa capa, y por eso la mandíbula no se ve tensada de forma visible.
Ahí está la diferencia de Ultherapy. Concentra ultrasonido en tres profundidades, 1,5 mm, 3,0 mm y 4,5 mm, y calienta desde la dermis hasta el SMAS. Para la mandíbula, la profundidad clave es la más honda, 4,5 mm. Entre la superficie y el SMAS hay aproximadamente de 3 a 4,5 mm, y el calor tiene que llegar a esa franja para actuar sobre la capa donde se produce la caída.
La papada se entiende con la misma lógica. Parece solo un tema de grasa, pero a menudo también ha cedido la capa que sostiene la piel bajo el mentón y el cuello. En los datos sobre ultrasonido aplicado bajo el mentón y en el cuello, una parte importante de las personas mostró una elevación visible de esos tejidos. Por eso mandíbula y papada se valoran juntas, desde la misma profundidad.

¿Cuántas sesiones hacen falta para el contorno mandibular?
Como base, una. El objetivo habitual es cubrir toda la zona de forma uniforme en una sesión, esperar 3 meses, ver el resultado y decidir entonces si hace falta algo más. Una sesión y después evaluación: esa es la respuesta más cercana a la realidad.
Eso también aclara qué significa el número de disparos. A más disparos, más trabajo sobre el tejido; la referencia es el número de líneas necesario para cubrir la mandíbula sin huecos. Los protocolos para el tercio inferior de la cara recomiendan repartir la parte baja de la mejilla en varias líneas por lado para cubrirla entera.
Si faltan líneas, el SMAS se contrae solo en puntos sueltos y el tensado del contorno apenas se aprecia. Y en lugar de acumular 500 disparos o más en la mandíbula sola, conviene tratar también las zonas que han caído con ella como puntos de elevación. Lo que funciona es cubrir de forma uniforme y repartir el resto. Tampoco basta una sola profundidad: combinar 4,5 mm para el SMAS con 3,0 mm para la dermis profunda permite trabajar a la vez la capa de la caída y la firmeza de la piel.
Para quien viaja, esto tiene una consecuencia práctica: la sesión base cabe en una sola visita, y el momento de juzgarla, a los 3 meses, llegará cuando ya estés en casa. En general no hace falta organizar dos visitas seguidas: si conviene añadir algo, se decide después de esos 3 meses. Lo que sí conviene es salir con la información necesaria para comparar después, en la misma clínica o en otra.
Antes de esa cita, ten preparado esto para tratarlo en consulta:
Si ya te hiciste Ultherapy u otro lifting con ultrasonido: la fecha, la zona y, si lo sabes, el número de disparos.
Fotos de frente y de perfil, bien iluminadas, tomadas antes de la sesión.
Cuántos días estarás en el país, para decidir en consulta si tratarte en esta visita o solo valorarlo.
Si pueden anotarte qué profundidades y cuántas líneas se usarían en cada zona.
Quién realizará el tratamiento y cómo se comprobará la profundidad durante la sesión.

¿Cuándo se ve el resultado y cuándo llega al máximo?
Empieza hacia las 2 semanas y alcanza su punto más alto a los 3 meses. Justo después de la sesión, el espejo no muestra un gran cambio. Es fácil desanimarse en ese momento, pero no significa que el tratamiento haya fallado: el colágeno necesita tiempo para formarse.
Los estudios que observaron los cambios en el tejido describen que hacia las 2 semanas empiezan a acumularse las células que producen colágeno, y que a los 3 meses, unas 12 semanas, el colágeno y la elastina nuevos se asientan de verdad.
Esos 3 meses no son tiempo muerto. Mientras tanto, el colágeno estirado se reorganiza y el nuevo ocupa su sitio, y el contorno se va definiendo poco a poco. Si juzgas al mes, ves un resultado que todavía no ha llegado ni a la mitad. En las evaluaciones clínicas se ha confirmado mejora a los 90 y a los 180 días, con un efecto que se mantiene alrededor de un año. Repetir antes de los 3 meses porque no se nota nada solo suma sesiones sin sumar eficacia. Los resultados varían según la persona.

¿Cada cuánto conviene repetir?
Para mantener el resultado, el intervalo varía según la persona, pero hay una referencia. Los datos sobre el tercio inferior de la cara indican que un intervalo de 12 a 18 meses suele ser eficaz para el mantenimiento, y que depende de la edad y del grado de caída. La misma fuente propone espaciar más, hasta unos 24 meses, en personas relativamente jóvenes y con poca caída, y acortar hacia los 12 meses cuando la caída es marcada.
Situación | Intervalo orientativo |
Más joven y con poca caída | Hasta unos 24 meses |
Caso intermedio | De 12 a 18 meses |
Caída marcada | Hacia los 12 meses |
Es decir, no se trata de repetir cada año sin mirar, sino de ajustar entre 12 y 24 meses según la velocidad a la que cae tu piel. Demasiado a menudo, se gana poco para las molestias que supone; demasiado tarde, hay que reconstruir más. Si te trataste durante una estancia en Corea, este intervalo da una idea del plazo en que tendría sentido planear la siguiente visita.

Precauciones: ¿cuándo no adelantar la sesión?
Hay situaciones en las que conviene no precipitarse y hablarlo antes con el médico:
Menos de 3 meses: si aún no han pasado 3 meses desde la primera sesión.
Piel alterada: si hay inflamación activa o infección en la zona.
Embarazo: si estás embarazada, amamantando o planeas un embarazo.
Cara delgada: si tienes poca grasa en las mejillas y te preocupa que la cara se vea hundida.
En cualquiera de estos casos, la posibilidad de tratar y el momento se deciden con el médico. Y busca atención médica de inmediato si, después de una sesión, la rojez se extiende o aparece fiebre.
En Beautystone, la consulta de mandíbula empieza por la recuperación y el momento de evaluar, antes que por el tratamiento en sí. Incluso con los mismos 4,5 mm, el número de líneas y la intensidad cambian según el grosor de la piel y la caída, así que se prefiere ver la respuesta a los 3 meses antes que concentrarlo todo de una vez.

Conclusión
La caída está en el SMAS: por eso la profundidad de 4,5 mm es la clave en la mandíbula.
Una sesión bien cubierta: cubrir la zona sin huecos y, si hacen falta más disparos, repartirlos por las zonas vecinas.
Esperar 3 meses: el cambio empieza hacia las 2 semanas y llega al máximo hacia los 3 meses.
Repetir según tu caída: entre 12 y 24 meses, más a menudo si la caída es marcada.
Adelantar la sesión en los casos de precaución, o antes de los 3 meses, no mejora el resultado.
Cuántas sesiones necesitas depende de tu piel, de la caída del contorno y de tus planes. Si te estás planteando Ultherapy para la mandíbula, en una consulta puede valorarse cuántas líneas y qué profundidades necesitas. Beautystone es una clínica dermatológica en Hapjeong, Seúl. Una foto de perfil con la cabeza recta, tomada hoy, es la mejor referencia para comparar a los 3 meses.













