Tatuaje antiguo: ¿cuesta más borrarlo?
Un tatuaje de muchos años no pide más sesiones por su edad: pesan más la densidad de la tinta, la zona y los retoques. Qué mirar y cómo encaja en un viaje.
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Autor
Dr. Wi Young-jin, director de la clínica
Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Seúl · Especialista del Hospital de la Universidad Nacional de Seúl
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Que un tatuaje tenga muchos años no parece jugar en contra al borrarlo con láser. En 116 tatuajes negros tratados con láser de picosegundos, los de más de 10 años necesitaron 5,7 sesiones en promedio, frente a unas 7 en los que tenían entre 10 días y 10 años.
Lo que más movió la cifra fue la cantidad de tinta, y eso no cambia con el calendario. A continuación te explicamos qué mirar en tu tatuaje, cómo se estima el número de sesiones y cómo encaja el tratamiento en un viaje.
¿Un tatuaje de hace años necesita más sesiones de láser?
Si lo comparas con uno de dos o tres años, probablemente no. Los datos más directos sobre la antigüedad vienen de un estudio suizo con 116 personas que completaron el borrado de un tatuaje negro con un láser de picosegundos llamado PicoSure; no es el equipo PicoWay, así que las cifras sirven como referencia y no como previsión exacta. En conjunto, el borrado completo pidió 6 sesiones en promedio, con casos que fueron de 2 a 20.
Por grupos de antigüedad, los tatuajes de más de 10 años se quedaron en 5,7 sesiones y los de entre 10 días y 10 años rondaron las 7. Los autores lo relacionan con el sistema linfático*, que sigue retirando partículas de tinta poco a poco mientras el tatuaje envejece; por eso los de más de 5 años pidieron menos sesiones.
*Sistema linfático: red de vasos que recoge restos de la piel, entre ellos las partículas de tinta que el láser rompe en trozos más pequeños.
Hay que leer este dato con sus límites. En uno de los análisis, la diferencia por antigüedad quedó justo en el borde de lo que se considera una diferencia clara. Además, hay trabajos que sostienen lo contrario, que con los años la tinta baja a capas más profundas y cuesta más, y un estudio chino con 266 personas tratadas con láseres Q-switched encontró que la antigüedad sí influía en el resultado, aunque su resumen no dice en qué sentido. Todos los tatuajes eran negros y las pieles eran de fototipos I a IV, de modo que en tatuajes de color o en pieles más oscuras la cifra no se puede trasladar tal cual. Los tatuajes de menos de 10 días fueron los que menos sesiones pidieron (3,9), aunque tratar uno tan reciente depende del estado de la piel.

¿Qué pesa más que los años en un tatuaje antiguo?
La densidad de la tinta movió mucho más el número de sesiones que la edad del tatuaje. La tabla resume lo que se observó en esos 116 tatuajes negros, factor por factor.
Factor | Qué mirar en tu tatuaje | Qué se observó |
|---|---|---|
Densidad de tinta | Relleno compacto o trazo ligero | De 3,2 sesiones con poca tinta a 9,0 con tinta muy cargada |
Técnica del dibujo | Puntos, líneas o mezcla | Puntos: 4,4; líneas: 6,9; mezcla: 7,0 |
Zona del cuerpo | Tobillo, muñeca, tronco | Efecto en el límite de lo claro; el tobillo fue la zona que más tardó en curarse |
Antigüedad | Año en que te lo hiciste | Más de 10 años: 5,7; de 10 días a 10 años: unas 7 |
Tamaño | Superficie del diseño | Sin influencia clara |
Si tu tatuaje es antiguo pero muy relleno, guíate por la fila de la densidad antes que por la de los años.
Un tatuaje antiguo a veces ya pasó por un retoque o quedó tapado con otro diseño encima. Esa capa extra de tinta cuenta aparte en la estimación, y lo explicamos con más detalle en el artículo sobre tatuajes retocados y sesiones con PicoWay.

¿Se puede saber en la consulta cuántas sesiones harán falta?
Se puede estimar un rango, no fijar una cifra. Una herramienta para hacerlo es la escala Kirby-Desai, que reparte puntos entre seis apartados: tipo de piel, zona, color, cantidad de tinta, cicatrices o cambios en la piel y capas de tinta. Se propuso a partir de 100 pacientes, y la suma de puntos se relacionó con las sesiones que acabaron necesitando. La antigüedad del tatuaje no es uno de esos seis apartados.
En la consulta se revisan esos seis apartados con el tatuaje delante para dar un número orientativo de sesiones. Después, la previsión se ajusta según cómo responda la piel a las primeras sesiones, porque la tinta de cada tatuaje reacciona de forma distinta.
La escala tampoco es exacta en sentido contrario. En 11 personas tratadas con otro tipo de láser, el Q-switched Nd:YAG (tampoco es PicoWay), bastaron 5,09 sesiones en promedio frente a las 9,9 que preveía la escala. El grupo es muy pequeño, y uno de los dos autores trabaja para la empresa que fabrica ese láser. Si quieres una visión general de cuántas sesiones pide un tatuaje según su tipo, la tienes en borrar un tatuaje: cuántas sesiones de láser.

Riesgos del láser en un tatuaje antiguo y cuándo consultar
En el estudio suizo, todas las personas tuvieron algún efecto secundario en los días posteriores a las sesiones: ampollas, hinchazón, enrojecimiento, costras o picor, además de zonas pasajeras más oscuras o más claras que la piel vecina. No se vieron cicatrices permanentes. En tatuajes del tobillo, el enrojecimiento llegó a seguir a las 4 semanas y hubo que retrasar la siguiente sesión.
En 266 personas tratadas con láseres Q-switched en China, alrededor del 24 % tuvo alguna reacción adversa: manchas oscuras, pérdida de color, ampollas, reacciones alérgicas y cambios en la textura de la piel o cicatriz abultada. Son láseres distintos de PicoWay, pero el tipo de reacción ayuda a saber qué vigilar.
Estas señales piden una respuesta concreta:
Enrojecimiento que se extiende más allá del tatuaje o zona caliente al tacto: busca atención médica de inmediato, porque puede ser una infección.
Fiebre o malestar general después de la sesión: necesitas una revisión médica sin esperar.
Picor, relieve o bultos en la parte roja del tatuaje: avisa antes de la siguiente sesión, porque en una alergia a la tinta el láser puede empeorarla.
Enrojecimiento que no se ha ido a las 4 semanas: la siguiente sesión tendrá que esperar hasta que la piel se calme.

Dentro de tu itinerario de viaje: sesiones separadas por meses
No hace falta posponer tu vuelo después de una sesión de láser en el tatuaje, salvo que ese día te hayan puesto sedación. El punto delicado del viaje es otro: una sesión no borra el tatuaje y los cambios llegan poco a poco, a medida que el cuerpo retira la tinta rota.
Entre sesión y sesión pasa tiempo. En el grupo de 11 personas, el tratamiento llevó de 3 a 8 sesiones repartidas cada 2 o 3 meses. En una estancia corta cabe una primera sesión y una previsión hecha con los seis apartados de la escala; el resto del plan depende de cuándo puedas volver. También puedes limitarte a la consulta y decidir el plan más adelante.
Ya en tu país, puedes mandar fotos de la zona para consultar cómo evoluciona. Si aparecen fiebre, calor o un enrojecimiento que se extiende, lo prioritario es una revisión médica presencial allí donde estés.

En resumen: los datos de tu tatuaje que ayudan a prever sesiones
Antes de escribir, reúne el año en que te hiciste el tatuaje, si se retocó o se tapó con otro diseño, sus colores y una foto con luz natural. Añade si alguna vez te ha picado o se ha abultado, sobre todo en las zonas rojas. Esos datos cubren varios apartados de la escala; el resto se valora en la consulta con el tatuaje delante.
Para decidir, la pregunta útil es cuánta tinta lleva tu tatuaje y si tiene capas encima, más que cuántos años tiene. Para Beautystone, en Hapjeong, Seúl (Corea del Sur), lo que sirve en un primer mensaje es la zona del tatuaje, esos datos y cuántos días estarás en la ciudad.











