Tras el lifting con Onda, la rojez y el calor son frecuentes. Qué evitar el primer día, errores al enfriar la piel y cuándo volver al maquillaje y al ejercicio.
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Autor
Dr. Wi Young-jin, director de la clínica
Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Seúl · Especialista del Hospital de la Universidad Nacional de Seúl
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Vuelves del lifting con Onda, la zona arde y está enrojecida, y te entran ganas de ponerte algo encima o de aplicar hielo cuanto antes. Es una reacción muy natural. Pero en ese momento, lo que dejas de hacer suele influir más en la recuperación que lo que haces.
Este texto no vuelve a explicar por qué aparece la rojez. Te contamos qué hacer con ella cuando ya está ahí: qué evitar el primer día, qué errores son habituales al intentar bajar el calor, cuándo volver al maquillaje y al ejercicio, qué señales merecen una consulta y cómo organizar los primeros días si te tratas durante una estancia en Seúl.
¿Qué no hacer el primer día si la piel está roja y caliente?
Lo principal es no tocar la rojez: dejar que pase sin añadir estímulos. Onda es un lifting que usa calor de microondas para estimular el colágeno, y parte de ese calor llega a la superficie. Por eso la rojez y el ardor justo después son una reacción frecuente.
*Microondas: forma de energía electromagnética que el equipo usa para generar calor bajo la piel.
El problema es que, con la sensación de tener que hacer algo, es fácil caer en gestos que irritan más. Un documento de consenso de expertos sobre el uso de Onda recomienda evitar la luz solar directa durante los dos días siguientes al tratamiento y no usar agua caliente mientras la piel esté roja. En otras palabras, el objetivo del primer día no es eliminar la rojez a la fuerza, sino dejar que se vaya sin provocarla.
El primer día conviene aplazar estas cosas, porque en una piel que acaba de recibir calor hasta un estímulo pequeño puede alargar la rojez:
Lavarte con agua caliente o calentar el cuerpo con un baño de inmersión o una sauna.
Frotar la zona roja con la mano o con una toalla para calmarla.
Estrenar exfoliantes o ampollas con activos potentes.
Tapar la rojez con capas gruesas de maquillaje.

Errores al enfriar el calor: hielo y mascarillas
Lo primero que se le ocurre a casi todo el mundo es el hielo. Un frescor suave puede ayudar, pero apoyar hielo directamente sobre la piel durante mucho rato suele irritar. Es como añadir un segundo estímulo, esta vez frío, a una piel que ya está estimulada: alivia un momento y la rojez puede durar más.
Con las mascarillas calmantes pasa algo parecido. Si te dejas llevar por la palabra "calmante" y te pones varias seguidas durante mucho tiempo, los ingredientes o la sensación de oclusión pueden pesar sobre una piel sensible. Para recuperarse, suele funcionar mejor quitar lo que irrita que añadir más productos.
Error habitual | Por qué no ayuda | Qué hacer en su lugar |
Hielo directo durante mucho rato | Suma un estímulo frío | Algo fresco o templado, durante poco tiempo |
Mascarillas una tras otra | Oclusión e ingredientes pueden pesar | Hidratación ligera y breve |
Elegir por tu cuenta una pomada | Si no es la adecuada, la reacción puede alargarse | Preguntar antes a la clínica que te trató |
Resumiendo: con calor en la piel, piensa primero en qué no tocar y después en qué poner. Un frescor breve y una hidratación ligera suelen bastar.

¿Cuándo volver al maquillaje, al deporte y a la sauna?
Probablemente es lo que más te importa. Una forma sencilla de verlo es ir recuperando cada cosa al ritmo al que baja la rojez: primero lo que irrita poco, como una limpieza suave, y después lo que genera calor o sudor.
Actividad | Cuándo retomarla, aproximadamente |
Limpieza suave | En general, desde el mismo día |
Maquillaje ligero | Cuando la rojez haya bajado claramente |
Agua caliente, sauna, compresas calientes | Esperar unos días, hasta que la rojez se calme |
Ejercicio intenso o con mucho sudor | Evitarlo mientras quede calor |
La limpieza suave suele poder hacerse el mismo día, con agua tibia y sin frotar. Las actividades que calientan el cuerpo, como la sauna, y el ejercicio que hace sudar mucho pueden reactivar la rojez, así que conviene dejarlas unos días. La tabla es orientativa: si tu rojez tiende a durar, deja un poco más de margen.
Hay un detalle que se pasa por alto. Que la rojez desaparezca no significa que el cuidado haya terminado. El colágeno que recibió el calor se reorganiza poco a poco durante varias semanas, y en ese tiempo mantener la hidratación y la protección solar ayuda al resultado. Los resultados varían según la persona.

Recuperación: señales para avisar a quien te trató
La rojez y el calor forman parte, casi siempre, de una recuperación normal. Aun así, hay que distinguir entre lo esperable y las señales que conviene revisar. Si aparece alguna de estas, en lugar de elegir una pomada por tu cuenta o aguantar, avisa al equipo médico que te hizo el tratamiento:
Ampollas o costras: la capa superficial pudo recibir demasiado calor.
Dolor o hinchazón que no ceden después de varios días.
Enrojecimiento y calor que se extienden: pueden indicar una infección.
Zonas marrones o manchas irregulares: pueden ser una reacción de pigmento.
Lo que más confunde es una rojez que sigue igual al cabo de una semana. Según la sensibilidad de la piel o la intensidad del tratamiento puede durar algo más, pero si viene con dolor o ampollas es más seguro preguntar que guiarse por una tabla. Los cambios de pigmento conviene consultarlos antes de que se asienten. Y si la rojez se propaga deprisa más allá de la zona tratada o notas que tienes fiebre, busca atención médica de inmediato.

¿Cómo repartir tus primeros días en Seúl alrededor de la sesión?
Pensando en esos dos primeros días. Si te haces Onda durante una estancia corta, la recomendación de evitar el sol directo durante dos días y de no usar agua caliente mientras haya rojez cae justo en tu itinerario, así que conviene que esos días sean más tranquilos y con más sombra.
En Beautystone, antes del tratamiento se acuerda contigo qué reacciones son esperables en tu piel y qué señales conviene comunicar, para que no tengas que buscar respuestas a solas si la rojez sube. En un viaje, esa conversación es aún más útil, porque parte de la recuperación transcurrirá lejos de la clínica. Cuánto durará tu rojez no se puede saber de antemano; lo razonable es consultarlo según tu itinerario.
Para que esa conversación previa sirva, comenta al reservar:
Qué planes tienes al sol en los dos días siguientes a la sesión.
Si tienes algún compromiso para el que quieras ir con maquillaje.
Qué productos usas a diario, sobre todo exfoliantes o activos potentes.
Cómo contactar con la clínica si la rojez no baja cuando ya hayas vuelto a casa.

Para terminar
El primer día, menos es más: nada de agua caliente, frotar, activos nuevos ni maquillaje grueso.
Enfriar con suavidad: frescor breve e hidratación ligera, sin hielo directo ni mascarillas en cadena.
Se retoma por etapas: limpieza suave primero; sauna y ejercicio intenso, cuando el calor haya bajado.
Hay señales que no esperan: ampollas, dolor persistente, rojez que se extiende o manchas marrones.
Ante cualquiera de esas señales, la consulta va antes que cualquier remedio casero. Los resultados varían según la persona.
Lo que conviene en tu caso depende de tu piel y de la intensidad del tratamiento. Si te planteas el lifting con Onda, lo más útil es revisarlo en consulta con tu piel delante. Beautystone es una clínica dermatológica en Hapjeong, Seúl. Revisa tu itinerario y señala los dos días posteriores a la sesión antes de elegir la fecha.













