Sofwave usa ultrasonido y Onda, microondas: ambos estimulan el colágeno con calor en capas distintas. Qué cambia en el efecto, la sensación y la recuperación.
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Autor
Dr. Wi Young-jin, director de la clínica
Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Seúl · Especialista del Hospital de la Universidad Nacional de Seúl
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Si estás investigando equipos de lifting, seguro que te has cruzado con Sofwave y con Onda. Los dos se presentan como tratamientos que tensan la piel sin cirugía, pero en consulta a veces se mezclan explicaciones como "es ultrasonido" o "es de la familia de la radiofrecuencia", y no queda claro en qué se diferencian de verdad.
Los dos comparten la idea general de estimular el colágeno con calor, pero transmiten ese calor de forma distinta y llegan a profundidades distintas. Por eso encajan con preocupaciones diferentes y también se sienten distinto después. Más que preguntarse cuál es mejor equipo, ayuda preguntarse cuál encaja con tu piel y con el cambio que buscas. Te explicamos cómo actúa cada uno, cómo se comparan punto por punto, cuál suele encajar con cada preocupación, qué esperar de la recuperación y qué parte del resultado verás durante una visita a Seúl y qué parte después.
¿En qué se parecen y en qué se diferencian Sofwave y Onda?
Se parecen en el objetivo: los dos generan calor dentro de la piel para provocar una remodelación del colágeno. Cuando las fibras de colágeno reciben calor se contraen ligeramente de inmediato y, durante las semanas siguientes, se forma colágeno nuevo que da más firmeza. La diferencia está en hasta dónde llega ese calor y de qué forma se envía.
*Remodelación del colágeno: proceso por el que las fibras de colágeno estimuladas por el calor se contraen y, en las semanas siguientes, se regenera colágeno nuevo que devuelve elasticidad a la piel.
Sofwave concentra energía de ultrasonido en la dermis. Al enfocarse en un punto, el ultrasonido crea allí pequeños puntos de coagulación térmica, y ese estímulo es la señal para regenerar colágeno. Las descripciones de cómo la energía del ultrasonido genera estos puntos de coagulación y desencadena la contracción y la regeneración del colágeno ayudan a entender por qué, tras una sesión, el efecto tarda varias semanas en hacerse visible.
Onda, en cambio, usa microondas para llevar calor hasta la capa de grasa bajo la piel. Dentro del mismo grupo de los lifting, apunta a una capa algo más profunda y más amplia.

Ultrasonido frente a microondas: comparación punto por punto
Aunque los dos se agrupen como lifting, el tipo de energía cambia la profundidad y la sensación. Puestos uno al lado del otro, quedan así:
Aspecto | Sofwave | Onda |
Tipo de energía | Ultrasonido | Microondas |
Capa principal | Dermis | De la dermis a la grasa subcutánea |
Preocupación con la que encaja | Arrugas finas, textura, firmeza | Contorno caído, sensación de grasa localizada |
Sensación durante la sesión | Calor que pica | Calor que se va templando |
Enfriamiento de la superficie | Incluye enfriamiento propio | Incluye función de enfriamiento |
La tabla muestra que, bajo la misma palabra "lifting", cada equipo trabaja en un sitio distinto. Sofwave tiende a destacar en la textura y la firmeza más cercanas a la superficie; Onda, en el contorno de capas más profundas. Por eso no siempre se ven como rivales: según la zona, a veces se reparten o se combinan.

¿Cuál encaja con tu preocupación?
Antes que el nombre del equipo, conviene saber en qué capa está tu problema. Si lo que te preocupa son las arrugas finas y la textura cercanas a la superficie, encaja un método que trabaje la dermis de forma concentrada. Si lo que notas es que la línea de la mandíbula se desdibuja o que la parte baja de las mejillas cae, ayuda un método cuyo calor llegue más hondo.
Si tu piel es fina y sensible, la sensación durante la sesión y la recuperación también pesan. Si toleras mal el dolor, puede encajarte la sensación de calor más gradual; si prefieres un estímulo nítido en una sola sesión, el método concentrado. En cualquier caso, la potencia y la profundidad se ajustan a cada persona, así que la elección final conviene tomarla después de que un médico examine tu piel.
En Beautystone no se empieza por recomendar un equipo, sino por identificar en qué capa está la preocupación. Una misma flacidez puede venir de la firmeza de la dermis o de un descenso de volumen más profundo, y según eso cambia el método; el equipo y la potencia se deciden viendo el grosor de la piel y su ritmo de recuperación.

Recuperación y resultados: qué esperar semana a semana
Con los dos equipos se aplica crema anestésica antes de empezar, y la sesión dura entre 20 y 40 minutos según la zona. Durante el tratamiento se nota un calor que sube y baja, y al terminar la piel puede quedar algo roja o templada. En la mayoría de los casos eso baja en unas horas o en un día, y se puede volver a las actividades cotidianas el mismo día.
El resultado se va haciendo visible con el tiempo, no justo después. El colágeno nuevo necesita semanas para formarse, así que la firmeza mejora por etapas. Por eso es mejor dejar pasar entre 8 y 12 semanas antes de valorar el cambio. Cuánto dura el efecto varía según la persona, así que cuándo repetir se decide con el médico según la evolución. Los resultados varían según la persona.
El día del tratamiento conviene evitar lo que sube mucho el calor y el flujo sanguíneo, como la sauna, el jjimjilbang o el ejercicio intenso, y cuidar la protección solar más que de costumbre. Si la hinchazón o el dolor siguen varios días después, coméntalo con el equipo que te trató; y si la rojez va ganando terreno o notas fiebre, busca atención médica de inmediato.

Una sola visita a Seúl: qué verás allí y qué verás en casa
Durante la estancia verás sobre todo la recuperación inmediata; el resultado principal llegará después de volver. Con un cambio que se aprecia mejor entre las semanas 8 y 12, el momento de valorar el lifting caerá casi siempre en tu país, no en el viaje.
Eso cambia algunas decisiones. Juzgar el resultado en los días que siguen a la sesión no tiene mucho sentido, porque el colágeno todavía se está formando. Tampoco es recomendable forzar los dos equipos el mismo día para aprovechar la visita: lo más estable es decidir qué preocupación es prioritaria y ver cómo evoluciona. Y si más adelante te plantearas otra sesión o combinar ambos, ese momento se define viendo la evolución, así que conviene preguntar desde el principio si es posible algún seguimiento cuando ya estés en casa y de qué manera.
Para aprovechar una consulta corta, lleva preparado:
Fotos actuales de la zona, hechas con una luz parecida.
Los tratamientos de lifting que te hayas hecho antes y cuándo.
Cómo toleras el calor y el dolor en general.
Las fechas de tu estancia, para valorar qué cabe en ese tiempo.

Lo esencial para elegir
Misma idea, distinta profundidad: los dos estimulan el colágeno con calor; Sofwave trabaja sobre todo la dermis y Onda llega hasta la grasa.
La capa decide: textura y arrugas finas apuntan a Sofwave; contorno caído y grasa localizada, a Onda.
Recuperación corta: rojez y calor que suelen bajar en horas o en un día.
Resultado lento: se valora entre las semanas 8 y 12, casi siempre después del viaje.
Una hinchazón o un dolor que no ceden son motivo para consultar. Los resultados varían según la persona.
No hay un equipo mejor en abstracto: depende de dónde está tu preocupación y de cómo reacciona tu piel. Si dudas entre Sofwave y Onda, en una consulta se decide cuál encaja con tu caso. Beautystone es una clínica dermatológica en Hapjeong, Seúl. Selecciona dos o tres fotos que muestren bien lo que te preocupa y llévalas a esa primera conversación.













